Dónde va tu prompt

Lo que pasa de verdad cuando le das a generar.

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Lo importante, primero

Tu prompt se procesa en el ordenador de otra persona. No en un servidor nuestro: en la tarjeta gráfica de alguien que ha instalado Distria en su casa o en su rack y ha decidido prestarla. Ese alguien es un desconocido, y mientras se genera lo que has pedido, tu prompt está en la memoria de su máquina.

Así que la regla es corta: no escribas aquí nada que no quieras que acabe en un ordenador ajeno. Ni datos personales, ni nada confidencial, ni nada tuyo que no quieras que exista fuera de tu casa.

El recorrido, paso a paso

  1. Escribes el prompt y le das a generar. Va por HTTPS a nuestro servidor, que es lo único de esta cadena que llevamos nosotros.
  2. El filtro lo mira antes de que salga. Si pide algo que no se puede pedir, se para aquí y no llega a salir del servidor. No se te dice qué palabra ha saltado, porque decírtelo sería enseñarte a rodearlo.
  3. Se apunta en el registro: qué prompt, de qué cuenta, a qué máquina y a qué hora. Abajo está para qué sirve eso.
  4. Sale hacia una máquina de la red. Viaja el prompt, el modelo y los ajustes. No viaja tu correo, ni tu cuenta, ni tu IP. Quien presta la gráfica ve lo que has pedido; no ve quién lo ha pedido.
  5. Se genera en su tarjeta. El programa que corre allí no escribe nada en su disco: trabaja en memoria y en ficheros temporales que borra al terminar.
  6. El resultado se mira antes de subirlo. Un clasificador revisa la imagen —y en los vídeos, fotogramas repartidos a lo largo del clip— en la propia máquina que la ha hecho. Lo que no pasa esa revisión no se sube a ninguna parte y tú no lo llegas a ver.
  7. Sube al almacén y lo bajas tú. Directo de su máquina al almacén y del almacén a tu navegador, con enlaces firmados y con caducidad. Los bytes no pasan por nuestro servidor.

Qué se guarda, dónde y cuánto

En la máquina que genera
Nada, en cuanto termina. Ni el prompt ni el resultado quedan en su disco. Lo que no podemos prometerte es que su ordenador esté limpio: es suyo, y no lo controlamos.
Tus generaciones
El fichero y el prompt se guardan en tu galería hasta que tú los borres. Cuando le das a borrar se van los dos: la ficha y el fichero del almacén.
El registro de auditoría
Prompt, cuenta, máquina y hora, durante un año. No se puede borrar desde la web, ni por ti ni por quien puso la GPU: para eso está.
Tu cuenta
Tu correo y el resguardo de tu contraseña —no la contraseña: un resguardo del que no se puede sacar—, más el libro de apuntes de tus créditos, que solo crece porque es lo que sostiene tu saldo.
Tu sesión
Una cookie que dura 30 días. Es la única cookie que ponemos y no sirve para nada más que para saber que eres tú. No hay analítica, ni publicidad, ni nada de terceros en estas páginas.

Por qué hay un registro de todo lo que se pide

No es para vigilarte. Es porque el día que alguien genere algo ilegal en esta red, el fichero habrá aterrizado en el ordenador de un tercero que no ha escrito nada. Si a esa persona le llaman a la puerta, la única respuesta buena es poder enseñar el prompt exacto, la cuenta que lo mandó y la hora.

Sin ese registro, el único que aparece en la historia es el dueño de la gráfica. Y una red que le hace eso a quien la sostiene no dura.

Lo que no hacemos

Los modelos no son nuestros

Distria no ha entrenado ninguno de los modelos que ejecuta. Son de otros, cada uno tiene su licencia y esa licencia es la que manda. El código de Distria es Apache 2.0; los pesos, no.

La lista larga, con el texto de cada licencia y qué obliga a qué, está en el fichero NOTICE del repositorio.

Y si pones tú la gráfica

Entonces esto se lee al revés: los prompts de desconocidos entran en tu ordenador. Por eso el programa no guarda nada en tu disco, por eso mira lo que ha generado antes de subirlo, y por eso existe el registro que te respalda si algún día hace falta. Nada de eso lo puedes apagar, y es a propósito.

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